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martes, 26 de octubre de 2010

Crema de Día / Crema de Noche


Durante el día, la piel se ve expuesta a agresiones ambientales como el sol, el frío, la polución ambiental y el uso de cosméticos que tapan los poros impidiendo la oxigenación celular. Los productos para el cuidado facial, deben cumplir la función de proteger tu rostro contra estos factores externos. Las cremas de día son de liviana textura, se absorben fácilmente por la piel, suelen emplearse emulsiones o leches, contienen ingredientes que humectan y protegen la piel de los rayos UVA y UVB.

Las cremas diurnas se aplican luego del aseo facial matinal y previo al maquillaje o sin él.

En cambio, por la a noche durante el sueño, el cuerpo está relajado, la piel realiza un proceso celular, está más receptiva y permeable. Las cremas de noche contienen una alta concentración de activos nutritivos, anti-edad que estimulan la renovación celular y la elasticidad de la piel, reduciendo la apariencia de las arrugas y las líneas de expresión. Su contextura es más espesa, sus propiendas complementan e intensifican las cremas diurnas.

Una de las diferencias entre la crema de noche y cremas de día son que las primeras, de acuerdo a los principios activos que contengan, no son aptas durante la jornada diurna, porque son incompatibles con el sol. Por ejemplo las cremas para el tratamiento de blanqueado de marchas, si la piel es expuesta a la luz solar genera el efecto contrario.

La crema de noche debe aplicarse siempre después de quitar el maquillaje. Es recomendable usar un gel limpiador para lavar el rostro, luego tonificar con un tónico apropiado para cada tipo de piel con el fin de cerrar los poros y evitar así que se formen puntos negros. Finalmente aplicar la crema, evitando el contacto con el área de los ojos, realizando masajes circulares ascendente, para estimular la piel.

Fuente: Escuela Holística Internacional

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